divendres, 13 de juny del 2014

El rechazo del hospital a atender enfermos que envían los ambulatorios indigna a los médicos

Levante-EMV (La Ribera) 13/6/14

Varios miles de usuarios del departamento de la Ribera se han quedado sin acudir al especialista desde su implantación en 2013


El rechazo del hospital a atender enfermos que envían los ambulatorios indigna a los médicos



El rechazo del hospital a atender enfermos que envían los ambulatorios indigna a los médicos
Se llama protocolo de rechazos y el hospital de la Ribera lo aplica desde hace meses. Consiste en que el médico de primaria ya no puede enviar directamente a la consulta del especialista a todos los pacientes que considere oportuno. Ahora es un responsable médico en el hospital quien filtra y decide qué pacientes deben ser atendidos por el especialista.
La aplicación del protocolo de rechazos ya ha dejado a varios miles de pacientes sin consulta especializada desde que comenzó su aplicación el 22 de febrero de 2013 y ha causado un importante malestar entre médicos de primaria del departamento, como ha comprobado este diario.

Según explican, el filtro lo realizan jefes médicos, normalmente cargos de confianza de la empresa que gestiona la sanidad en el departamento. Son estos quienes comunican qué pacientes no serán vistos por el especialista y es el propio médico de familia quien debe informar al usuario del rechazo.
Según explican, el malestar es más de los médicos de primaria que de los especialistas, porque éstos últimos se limitan a ver los pacientes que les llegan sin saber nada de los que se quedan por el camino. Así, se rechazan envíos de primaria a especializada, pero también ocurre en interconsultas, es decir de un especialista a otro.
Profesionales de primaria consultados confirman la aplicación del protocolo y lamentan que es como si se dudara de su capacidad para decidir qué pacientes deben ser vistos por el especialista y cuáles no. Uno de estos médicos ha llegado a aconsejar a pacientes con seguro privado que optaran por esta vía cuando les comunicó el rechazo a ser vistos por el especialista o a la realización de alguna prueba. Incluso hay médicos que dudan si es ético rechazar pacientes e incluso sostienen que puede provocar problemas entre los de de primaria y especializada.

Recientemente, el sindicato Comisiones Obreras (CC OO) ya alertaba de esta situación y explicaba que los médicos de cabecera tenían que elevar una petición de interconsulta que llegaba al coordinador de la especialidad, que es quien decide. El sindicato ya denunció que se decidía sin ver al paciente y sólo por la información del médico de cabecera y lo atribuía a una medida puramente de ahorro económico. «Es como si se dedicaran a reparar coches, sólo interesa los dividendos que darán a los accionistas», afirmó CC OO.
La situación provocaba, según dijeron, que no hubiera listas de espera en consultas ya que no se realizaban peticiones reales.
En cambio, desde el hospital aseguran que este tipo de protocolo se aplica en numerosos hospitales, que responde a criterios médicos y cuenta con el respaldo de la amplia mayoría de los médicos de Primaria, porque lo que persigue es dar una rápida respuesta al paciente, señalaron tras la denuncia pública de CC OO.
Además, el sindicato Simap ya advirtió en febrero de 2013 que el hospital de la Ribera había comunicado a la plantilla la puesta en marcha de un nuevo módulo informático para la gestión de la solicitud de asistencia de un paciente en el departamento de consultas externas. Con este nuevo gestor se conse centralizar todo el proceso de Solicitud- Validación-Citación-Atención Especializada, señalaron entonces.

Temor al blindaje de la concesión
Mientras, el portavoz de Sanidad del PSPV en las Corts, Ignacio Subías, ha señalado que no descarta que el Consell quiera blindar el modelo Alzira por si pierde la Generalitat en 2015. La concesión del hospital de la Ribera es la primera en concluir, concretamente en 2018, por lo que el dirigente socialista teme que el Consell intente ampliarla. Subías asegura que su partido está más tras las palabras del conseller de Sanidad, Manuel Llombart, en las que señalaba la posibilidad de realizar cambios en el modelo de concesión privada con la justificación de «mejorar de la calidad y el ahorro», como informó el martes este diario.

Los socialistas se comprometieron por escrito junto a Compromís y EU a revertir el hospital a la sanidad pública cuando acabe la concesión o incluso antes.

Carlos Alós 
ALZIRA
(Levante-EMV, La Ribera. )

dimarts, 8 d’abril del 2014

LOS INCENTIVOS ECONÓMICOS EN SANIDAD SON PERJUDICIALES PARA LA SALUD


de www.casmadrid.org





En los Servicios de Salud autonómicos se están implantando mecanismos empresariales, dirigidos a reducir al máximo el gasto por paciente.

Entre esos mecanismos destacan los:

  • Incentivos económicos: destinados a «comprar voluntades» entre el personal del sector.
Aunque quienes los aplican (y quienes están de acuerdo con ellos) los justifican por un supuesto «aumento de la eficiencia» y una hipotética «evidencia científica», en la práctica acaban deteriorando la calidad asistencial, dinamitando la relación médico-paciente e incrementando los riesgos jurídicos para los profesionales, olvidando la que debería ser la principal finalidad del sistema sanitario: la mejora de los indicadores del estado de salud de la población.

La situación en distintos Servicios de Salud es la siguiente:
  • Hospital de Alzira (Ribera Salud)[1]: primer centro que aplicó este tipo de incentivos (en 1999), destinados a los médicos, y ligados a toda una batería de actos clínicos. Entre ellos hay que destacar:
  • incentivos por cada alta hospitalaria (lo que explica que la estancia media en este hospital llegase a ser de 3 días, casi la mitad que en centros públicos de similares características).
  • incentivos por cada paciente atendido en urgencias que no ingresara en el hospital (potenciando así el no ingreso de pacientes, aunque pudieran necesitarlo).
  • incentivos por cada operación realizada en un quirófano local, en lugar de en uno central.
  • Centros de atención primaria privatizados: la primera experiencia conocida se produce entre los médicos de los centros dependientes del hospital de Torrevieja (propiedad también de Ribera Salud), a los que se premiaba con incentivos de hasta 24.000 €/año (es decir, 2.000 €/mes), si reducían las derivaciones al hospital y a la atención especializada (que es donde realmente se produce la mayor parte del gasto)[2].
  • Hospitales privatizados de Madrid del mismo modelo que los anteriores; seis años después de abrirse el primero de ellos[3], la Consejería de Sanidad sigue sin responder a las solicitudes de información relativas a los criterios de incentivación de los médicos que trabajan en estos centros. Sin embargo, ha trascendido información que nos permite conocer que se han aplicado las mismas pautas, de forma que toda la actividad médica está ligada al dinero (cada facultativo conoce el precio económico de cada uno de sus actos), pagándose, por ejemplo:



-   por cada paciente atendido en urgencias, que no ingrese en el hospital: 10 € (si el paciente ingresa no hay incentivo).

-   por cada paciente dado de alta (se genera una cama libre).

-   por cada paciente tratado con anestesia local, en lugar de general.



Este sistema perverso ha permitido que algunos especialistas (cirujanos, anestesistas y ginecólogos, principalmente) llegasen a cobrar, en 2012, hasta 95.000 €/año, de los cuales unos 45.000 € correspondían a incentivos.
  • Hospitales privados de Madrid[4] de modelo PFI(en el que todo está privatizado, excepto el personal médico y sanitario): en el reciente intento de privatización de la parte sanitaria (suspendida cautelarmente), las empresas ofrecieron 18.000 €/año en incentivos a los médicos que pasaran a depender de ellas.
  •  Pero no hace falta depender de una empresa privada para recibir suculentos incentivos a cambio de reducir el gasto: en Andalucía, por ejemplo, los servicios hospitalarios y los centros de atención primaria se han transformado en «Unidades de Gestión Clínica», estableciendo una serie de incentivos para el personal funcionario/estatutario (13.000 €/año para los directores de dichas unidades y hasta 7.000 €/año para el resto de médicos). Este modelo empresarial de gestión promueve la competencia entre profesionales y unidades por la consecución de objetivos.
En todos los casos se establece un sistema retributivo, por el cual entre el 30% y el 50% del salario de los médicos está vinculado a objetivos de ahorro económico que, con toda seguridad, ponen en riesgo la salud y la seguridad de los pacientes, ya que aquello por lo que se paga acaba teniendo un peso cada vez más importante en la práctica clínica diaria.


En definitiva, se cuestiona la ética y el sistema de valores profesionales y se penalizan los actos profesionales que suponen mayor gasto para la cuenta de resultados, cuando, en realidad, se deberían hacer las cosas que consideramos buenas en sí mismas para el paciente, aunque no estén retribuidas.

Su única preocupación son los beneficios económicos a costa de nuestra salud, no los beneficios para la salud de las personas. Para ello se pagan enormes incentivos económicos que desvirtúan la asistencia, pero incrementan las cuentas corrientes de los accionistas.
 



[1] Antonio Burgueño, recién cesado como Director General de Hospitales de la Comunidad de Madrid, fue el responsable del proyecto del Hospital de la Ribera, desde su gestación hasta su apertura. http://www.albertoderosa.es/2011/10/el-dr-antonio-burgueno-en-el-hospital-de-alzira/
 
[2] Torrevieja Salud incentiva a los médicos de Primaria por resolver casos y evitar citas al especialista http://www.casmadrid.org/index.php?idsecc=noticias&id=409&limit=&titulo=NOTICIAS
 
[3] Valdemoro, Torrejón, Rey Juan Carlos-Móstoles
[4] Aranjuez, Arganda, Coslada, San Sebastián de los Reyes, Parla, Vallecas.

divendres, 4 d’abril del 2014

El Dr. Marín, des de la porta giratòria de la Sanitat Pública, fa propaganda del sistema sanitari “modelo Alzira”.


Una vegada més els directius de la empresa UTE Ribera-Salut,
conscients de que en 2018 no va a ser renovada la concessió,
lloen els efectes beneficiosos de la empresa
que els paga el jornal.

Com no podia ser d’un altra manera, el Dr. Maringerent de l’empresa UTE Ribera-Salud (i abans comissionat de la Agència Valenciana de Salut) es desfà en elogis del negoci de l’empresa de la que és gerent i que gestiona la salut dels veïns de la Ribera, en un fòrum de tecnologia sanitària, en favor de la sanitat privada.
Oblida el Dr. Marín que la càpita que paga el sistema sanitari públic, 690 euros en 2013 per cadascú dels veïns de la Ribera -utilitzen o no els serveis sanitaris- sosté a l’empresa de la que és gerent. Oblida, intencionadament també el Dr. Marín, que aquesta càpita no inclou la despesa en farmàcia, ni la oxigenoteràpia, ni la ventiloteràpia, ni el transport sanitari, ni les prótesi, que alguns estudiosos del tema han xifrat en un 30% dels totals del costos, per la qual cosa no és equiparable l’economia d'aquest model amb el gestionat per la Agència Valenciana de Salut.
No coneguem cap estudi independent que avale aquest model. Tot el que es coneix respon més a interessos econòmics de les empreses del sector que a vertaders estudis que posen de manifest avantatges i inconvenients del sistema de la concessió administrativa.
En qualsevol cas, està per demostrar d'una forma seriosa i independent que el sistema sanitari de concessió administrativa tinga efectes més beneficiosos sobre la salut de les persones que el purament públic com per exemple, el del departament d'Alcoi, la Costera o la Safor, per no citar-ne altres.
L’opacitat en que es gestiona -borses de treball, llistes d'espera  agendes, participació, taxa de reingressos, etc...- no dóna confiança a una gran part de la ciutadania que no li troba cap rendibilitat social a aquest model. Un model que va fracassar en Anglaterra i que el PP s’empenya en traslladar al País Valencià. 
Per açò, cal que el Sr. Gerent  Dr. Marín recorde que La Ribera exigeix i aconseguirà un model sanitari públic, de gestió pública, universal, de qualitat, transparent i amb la participació dels usuaris. Una Sanitat de Tots i per a Tots perquè la Salut és un Dret i no ha de ser un Negoci.

dissabte, 29 de març del 2014

Bankia acepta la oferta de Centene por el 50% del grupo sanitario Ribera Salud

 Las Provincias 28/3/14.

Bankia acepta la oferta de Centene por el 50% del grupo sanitario Ribera Salud

El Banco Sabadell se mantendrá en el capital como socio financiero de los estadounidenses, cuyo plan es extender el 'modelo Alzira 'por Latinoamérica

El culebrón para la venta del grupo sanitario Ribera Salud llega a su fin. Bankia, copropietaria del gestor sanitario junto a Banco Sabadell, ya ha aceptado la oferta económica del operador estadounidense Centene Corp por el 50% de la firma, una de las empresas valencianas con mayor volumen de facturación responsable la cobertura sanitaria a 880.000 valencianos. Según aseguran fuentes conocedoras de la operación a este periódico, el acuerdo es total a falta solo de la firma del contrato. Bankia, que está acelerando su plan de desinversiones industriales, anunciará la venta a lo largo de los próximos días.
Tal y como publicó LAS PROVINCIAS, el interés del grupo estadounidense se remonta a mayo del año pasado, momento en el que responsables de esta compañía visitaron España para reunirse con representantes del Gobierno valenciano. Las negociaciones se han extendido durante meses hasta que, a finales del mes pasado, los norteamericanos presentaron una oferta vinculante que Bankia aceptó hace unos días.
Esta es la primera inversión que Centene Corp, que se autodefine como líder en el sector sanitario orientado a la población con menores ingresos, realiza fuera de Estados Unidos. Su base de pacientes en ese país, donde presta el servicio en dieciocho estados, ronda los 2,7 millones de personas y su facturación en 2013 fue superior a los 10.500 millones de dólares, un 37% más que el año anterior.
Bankia heredó esta participación de la extinguida Bancaja. En el momento en el que se creó el grupo Ribera Salud para desarrollar el conocido como 'modelo Alzira' de colaboración público privada en el ámbito sanitario, las dos cajas valencianas -CAM y Bancaja- se repartieron al 50% la propiedad de la sociedad excepto una pequeña parte que quedó para las constructoras del Hospital de La Ribera.
La salida de Bankia forma parte de su plan de venta de participaciones industriales al que está obligada por haber recibido fondos del rescate europeo a la banca. No obstante, la venta Ribera Salud se remonta incluso antes de la fusión de Bancaja y Caja Madrid y por ella se han interesado Capio -que tuvo un periodo de negociación en exclusiva-, Atitlán -el fondo de capital riesgo vinculado a Juan Roig- o la constructora valenciana Rover Alcisa, entre otros.
El proceso de externacionalización de la sanidad madrileña ha retrasado la operación, ya que el precio a pagar por Centene no podía ser el mismo en función de si Ribera se adjudicaba algún centro. Una vez despejada esa incertidumbre, que finalmente se resolvió con la anulación de un proceso en el que el grupo valenciano se había adjudicado dos hospitales -un contrato de unos 2.300 millones de euros- Bankia y Centene tenían el camino despejado para fijar las condiciones concretas del traspaso.
El caso de Banco Sabadell, que a su vez tomó esta participación tras comprar la CAM, es distinto al de Bankia, ya que su intención es permanecer en Ribera Salud a través del fondo BS Capital.
De hecho, según apuntan fuentes conocedoras del proceso, es el banco catalán quien pone en contacto al grupo estadounidense con Bankia para facilitarle la salida.
Con BS Capital como socio financiero y Centene como pilar industrial, el grupo sanitario valenciano, que participa en las concesiones de cuatro hospitales repartidos por la Comunitat, buscará iniciar su expansión internacional.
Dos factores justifican ese giro. Por un lado el reciente anuncio del presidente de la Generalitat de que no habrá ningún tipo de prórroga ni nuevas concesiones en gestión sanitaria en la Comunitat, a lo que se une la intención manifestada por grupos de la oposición de revertir las concesiones actuales si llegan al Gobierno. Por otro, las alianzas recientemente establecidas por el grupo sanitario valenciano con empresas de sectores complementarios.
Sede en la Comunitat
Es el caso del pacto que alcanzó con la constructora OHL para presentarse a los concursos para gestionar hospitales de la Comunidad de Madrid, proceso en el que el Gobierno regional ha dado marcha atrás. Más allá de las adjudicaciones en Madrid, la alianza tenía una vocación de largo plazo, ya que OHL es una constructora muy enfocada a la construcción de infraestructuras sanitarias en Oriente Medio o Latinoamérica. Los planes de expansión de Centene también se centran en Suramérica.
Pese a todo, fuentes conocedoras de la negociación apuntan que Ribera Salud seguirá manteniendo su sede en la Comunitat. Esta fue una de las cuestiones que el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, habría trasladado a los responsables de la empresa norteamericana en sus encuentros.
Ribera Salud es una de las empresas más importante de la Comunitat por volumen de facturación. Sus ventas el año pasado alcanzaron los 320 millones de euros frente a los 356 millones del ejercicio anterior. El descenso en las ventas se debe a que ha sido su primer año sin los hospitales de Manises y Torrejón, aunque el grupo ingresó 78 millones con el traspaso de estos dos centros.

divendres, 7 de març del 2014

Visita a l'Hospital i declaració a Les Corts.

Hem llegit a la premsa que el número dos de la Conselleria de Sanitat, Luís Ibáñez, va declarar en la seua visita a l’Hospital de La Ribera que el model de concessions sanitàries (modelo Alzira) no és cap problema, que funciona bé i que millor no tocar allò que funciona, que els professionals del departament estan plenament  implicats en el “model” i que no els importa gens que les una empresa nord-americana compre el 50% de els accions de Ribera Salud.

A l’endemà, el president Fabra, en resposta a una interpel·lació a les Corts Valencianes, es va comprometre a no prorrogar les concessions actuals ni fer-ne de noves abans de les eleccions. Aprofità per recordar que els contractes actuals estan ben blindats i que quan els partits que ara estan en l’oposició tinguen responsabilitats de govern no podran recuperar la gestió de la Sanitat Pública.

Arran d’aquestes dues notícies, des de la Plataforma per la Sanitat Pública de La Ribera volem fer unes puntualitzacions perquè, a la llarga, les privatitzacions sempre són més cares que la gestió directa, perquè les empreses ho són per a guanyar diners, per acontentar als seus inversors. Els diners que es guanyen en la Salut de les persones són els que no s’inverteixen en la Salut de les persones.

A hores d’ara no sabem què està passant amb els comptes del Departament i Hospital de La Ribera. El “modelo Alzira” és un model opac, on s’amaguen les els comptes, les llistes d’espera, els contractes amb els treballadors, el negoci que es fa amb les asseguradores i els pacients als que s’atén de forma privada. El Consell de Salut del Departament, òrgan que hauria de controlar el funcionament perquè així ho diu la llei, no té accés a la informació real i vertadera. I el Comissionat, que hauria de vigilar en nom de la Conselleria que tot es faça com cal, no ens dóna garanties que així siga.

No es creguem les enquestes de satisfacció dels usuaris perquè no coincideixen amb el que els pacients i familiars conten que els passa i els ha passat. I perquè sabem que, segons es fan les preguntes, quan i a qui, és fàcil endevinar quines seran les respostes. Ningú no es pot creure que qualsevol servei tinga vora un 100% de satisfacció dels usuaris.

Quant als treballadors i treballadores de l’Hospital i el Departament, estem segurs que la majoria ho són, bons professionals, però que preferiríem que en lloc de estar “ben implicats amb el model”, com diu el Sr. Ibàñez, estiguen ben implicats amb la Salut dels riberencs. I açò potser no siga tan fàcil de congeniar quan els contractes laborals no depenen només dels principis de mèrit i d’igualtat d’oportunitats sinó d’altres menys professionals. I això arriba a provocar manca de qualitat de la que els pacients perceben en la seua pròpia salut. El “modelo Alzira” de l’Hospital i Departament de La Ribera està provocant una excessiva rotació de professionals, produïda per l’estrés laboral, la inseguretat en el treball, la pressió assistencial i la reducció del salari respecte dels públics. I hi ha treballadors que quan troben feina en la Sanitat Pública se’n van. El que no repercuteix, tampoc, en la qualitat del servei.

En definitiva la concessionària Ribera Salud cuida més als accionistes i als comptes de beneficis que a la Salut de La Ribera, per la qual cosa seguirem lluitant per aconseguir la reversió de la gestió del Departament i Hospital de La Ribera quan acabe la concessió en 2018 o, si pot ser, abans. Per açò, esperem que siga veritat el que digué el president Fabra a Les Corts i no hi haja intents de pròrroga de la concessió ni maniobres semblants més o menys clares o amagades, que dificulten la reversió.

Perquè volem una Sanitat Pública, de Qualitat, Eficient i Transparent,  amb el Control Social necessari. Perquè la Salut és un Dret i no ha de ser un Negoci.

Plataforma per la Sanitat Pública de la Ribera